“Todo lo que hagamos ahora, es la vejez que vamos a tener”

Arrugas es una historia de personas con las vivencias y experiencias suficientes como para enseñar el arte de vivir; transmisores de valores. Arrugas, que se jodan los tabúes, es una historia de ABUELOS y no de ´personas-de-la-tercera-edad, ni personas-ancianas, ni personas-dependientes`. No hay nada para reciclar entre las hojas del cómic, porque los mejores vinos son los que reposan más tiempo en las barricas, porque no se entiende cuando abuelo comenzó a ser sinónimo de desecho.

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Paco Roca / Fuente: Silvia Bernabé Esteban

Premio nacional de cómic en 2008 y con un Goya a las espaldas, Paco Roca nos hablaba en el salón de actos de la Facultad de CC. de la Educación y Humanidades del campus de Cuenca una de sus creaciones más notables: Arrugas. Tras una larga trayectoria y evolución, salta de las viñetas al desnudo del cómic erótico, a destapar la idea de los que podríamos denominar como ´abuelos institucionalizados`. “La creatividad surge de la necesidad” dice. ¿Su necesidad? Comprender a sus padres enfermos de Alzheimer “en una sociedad en la que se marginan a las personas mayores”.

Habíamos sido testigos de Mortadelo y Filemón o de Super López. Pero, ¿quién había visto antes súper héroes sin capa y con andador? “No existen protagonistas para las personas ancianas, sólo personajes secundarios”, afirma Roca. Emilio, recién incorporado a la residencia por la situación de insostenibilidad que provoca su Alzheimer y Miguel, su jovial compañero de habitación, harán de la ficción el reflejo de una realidad muy cercana.

“Aquí te lo vas a pasar genial con abuelitos como tú”, dice el hijo de Emilio cuando llegan a la residencia. Arrugas no es leer las Aventuras de los Rugrats. Hay pañales, sí, pero también una historia de 70 años para arriba detrás de cada personaje. Paco Roca transmite que con cierta edad, ya te han enseñado qué es un chupete o un biberón; que ese abuelo que tienes enfrente que repite todo el tiempo la misma palabra, o aquel otro que confunde una cuchara con un tenedor; ha vivido más que tú. Que el continente no es el contenido; que “los cómics son historias para lectores maduros”, como dice Sacramento Pinazo, analizadora de la obra.

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Paco Roca y Sacramento Pinazo / Fuente: Silvia Bernabé Esteban 

Laura Devetach, una reconocida poeta argentina decía “digo león y las palabras atacan”. Paco Roca, incrédulo por haber hecho éxito de “lo contrario a un best-seller”, ha dicho Arrugas y las palabras han atacado con el significado de la palabra empatía; porque como afirma, “todo lo que hagamos ahora, es la vejez que vamos a tener”. La denuncia también ahonda en la crítica al servicio ofertado en las residencias; la generalización en el tratamiento y la sobre-medicación, la falta de personal, la poca variedad en las dietas… problemas con los que se podría entrar en un largo debate, que bien entiende quién tiene familiares en residencias.

Inmerso en la denuncia social, no podemos dejar que Paco Roca se marche sin dibujarnos en una viñeta la situación actual de España. Entre risas responde, “sería complicado. Podría dibujar un toro falto de ilusión, un poco perdido sin saber muy bien a que tiene que dedicar la fuerza que tiene. Algo así”

Ahora sí. Siempre con su caja de rotuladores encima, Paco Roca baja las escaleras del auditorio dejando atrás las viñetas que algún enfermo de Alzheimer dejó olvidadas en un cajón y en busca de más historias que nos permitan ser la mirada del de enfrente.

 

 

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