Las Pinturas Murales de Alarcón: una “mirada al génesis”

El pasado martes, con una conferencia en la Racal, el artista Jesús Mateo trató de acercar estas obras a los asistentes.

Fruto de encuentros, azar y casualidad. Así define el artista conquense, Jesús Mateo, el punto de partida de su conjunto artístico que forman las pinturas murales de Alarcón. El inicio de un proyecto que nació de una iniciativa personal del propio artista y que poco a poco se fue convirtiendo en realidad. Una realidad que contó desde el primer momento con el apoyo de Luis Martínez, el párroco de Alarcón. Él fue quien una noche de verano de 1994 le enseñó el edificio que años más tarde albergaría unas obras únicas, la derruida iglesia de San Juan Bautista. Construida en el siglo XVI, de estilo herreriano y situada junto al ayuntamiento de la localidad, esta iglesia desacralizada sería perfecta.

El artista Jesús Mateo junto al director de la Racal, Jose Ángel García. Autor: Blanca Buenafé

Así relataba el comienzo de esta gran aventura el propio Jesús Mateo en la conferencia llamada: Una aproximación a las pinturas murales de Alarcón; ofrecida el pasado martes en la Racal. Una conferencia repleta de gente en la que, junto a la figura del artista destacaron, sobre todo, las de dos personas muy importantes para este proyecto: la del ya nombrado Luis Martínez, y la de Carlos de la Riva, promotor de la Racal y primer intelectual (de muchos) en escribir sobre las pinturas.

Y ahora es cuando el azar juega su papel. Un día de 1995, tras mucho trabajo sobre los planos de la iglesia, unos amigos del artista descubrieron el proyecto, y se animaron a ayudarle. Esta ayuda desembocó en la creación de una asociación para conseguir dinero. Bien podemos decir que este es uno de los primeros ejemplos de “crowdfunding”, que, tras el visto bueno del obispado, dio sus frutos. Además de ayudas institucionales, diferentes empresas se volcaron en facilitar los materiales para tamaña obra.

Público de la conferencia. Autor: Blanca Buenafé
Público de la conferencia. Autor: Blanca Buenafé

Así se iniciaron finalmente las obras que, después de más de seis años, hicieron de aquel joven e inmaduro artista un referente, reconocido incluso por la UNESCO, que ya en 1997 declaró las pinturas de interés artístico mundial. Unas pinturas que también han recibido halagos de parte intelectuales tan relevantes como José Saramago, Fernando Arrabal o Federico Mayor Zaragoza. Palabras recogidas por el documental “El noveno día de la creación”, que fue proyectado en la conferencia, y que causaron la emoción del padre del artista.

Las pinturas murales de Alarcón no se pueden describir con palabras, hay que verlas. Son formas y texturas que decoran un espacio ingente y que son capaces de encerrar el misterio de la vida y a la vez transformarnos por dentro al contemplarlas. Francisco Brines las califica como la “mirada al génesis, al principio de la vida”, y no le falta razón. La iglesia de San Juan Bautista se convierte así en La Caverna Iluminada (como ya es denominada), ese lugar donde viajamos a un universo lejano de nosotros mismos, alejado del hombre. Donde viajamos a las formas primitivas que son origen y final de todo.

1 Comment

  1. ¡Vaya! Interesante conferencia. Me deja con las ganas de comprobar por mí misma esas fantásticas pinturas…

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