Una charla con el Profesor Francisco Noguera sobre el II Taller de Dibujo Emocional UCLM

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El 8 de noviembre de 2014 se celebró el II Taller de Dibujo Emocional promovido por la Facultad de Bellas Artes de la UCLM. Estuvimos hablando con el profesor Francisco Noguera, quien también es uno de los creadores del proyecto. Estuvimos con él para aprender más de cerca cómo era esta segunda edición.

1. ¿Cómo surgió la idea de crear este taller en 2013?

Pues, Jesús Mateo (el autor de las Pinturas Mural de Alarcón) y yo nos conocimos con motivo de mis investigaciones sobre arquitectura gótica, después de realizar mi tesis de doctorado en la Universidad Politécnica de Madrid. Él conoció el resultado de esa tesis, que estudia la catedral de Cuenca, entre otras de Europa, y los resultados son bastantes revolucionarios. Y él, que es una persona muy interesada en la historia y en dinamizar la cultura conquense, una persona que ha organizado muchos eventos culturales, se interesó por mis descubrimientos y a partir de entonces hemos empezado a trabajar juntos para difundirlos. Al hilo de esto, como él conoce mi actividad como profesor, empezamos a conversar y surgió, digamos espontáneamente, la posibilidad de unir su obra con mi labor e ideamos esta manera.

2. ¿Así como sugiere el nombre, el taller de dibujo emocional pretendía estimular el arte por medio de las emociones propias de los estudiantes?

Aunque sea inevitable inspirarse cuando se está ahí, de lo que se trataba es de utilizar aquel lugar que yo considero y muchas otras personas que lo han visitado, que es como un resonador emocional en el que es mucho más fácil hacer una introspección. Es fácil que se produzca un resorte para observar hacia dentro, y que el espectador, en este caso los alumnos, observaran hacia dentro, cuales eran su reacciones, sus emociones y que sin ningún tipo de reflexión las representaran. Sin ningún tipo de reflexión previa ni de juicio, ni siquiera juicio durante la realización de la obra.
Se pretendía que fuera espontáneo, una manera que ellos no están acostumbrados a trabajar porque, hasta ahora, siempre están sometidos a unas instrucciones previas, a saber que cuando ese trabajo se acabe se va a juzgar. Y eso, ellos mismos, hacen que sean sus propios jueces y de esa manera trabajan con libertad. Están coartando sus movimientos, pensando si eso es adecuado y si no. Y de esa forma, a veces impulsos o sentimientos interesantes se pierden por esa limitación.
La única instrucción era que permanecieran en silencio, un silencio prolongado por muchas horas, cosas que la mayoría no está acostumbrada, nuestra sociedad tiene muchísimos estímulos, de todo tipo, desde estar conectado al Whats App, al teléfono, a la televisión; con amigos, el ruido físico, ambiental. Y eso provoca por su vez un ruido interior, la mente no para de parlotear y juzgar constantemente << no va a ser capaz de hacer esto >> o mientras está haciendo cualquier cosa la mente te está obligando a pensar que vamos hacer mañana o dos días después. Entonces eso, te haces que no esté viviendo el momento y si no vives el momento es muy difícil que te puedas observar por dentro. Y si uno no se observa por dentro, es muy difícil que pueda plasmar sus emociones. Si uno no comprende sus emociones es muy difícil que pueda emocionar a otro. Eso es precisamente el objetivo de un artista, a través de una técnica pretende conmover, emocionar a otros. Y eso requiere un conocimiento de las emociones no a nivel de usuario sino a nivel profesional, digámoslo, a nivel muy sutil. De esa forma, esa permanencia prolongada en ese espacio en silencio, tuvo un efecto sobre ellos. No fue el del año pasado, pero por supuesto que lo tuvo.

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Francisco Noguera. Fotografía de Francielle Arenhardt

3. Este taller ya tiene una historia. Desde su primera edición en 2013, ya se consagró un éxito. ¿Qué crees tú que hace del Centro de Arte Pintura Mural de Alarcón, el sitio perfecto para la realización de este taller?

Es un lugar que te aísla del entorno por completo, una privación sensorial y te somete a un bombardeo cromático y de imágenes, que son muy impactantes emocionalmente. Son difíciles de comprender completamente solo con la mente, hay que utilizar también los sentidos, incluido el del oído por ejemplo, porque la arquitectura de aquel lugar donde está muy imbricada la pintura, genera una acústica muy particular, con un efecto atmosférico muy poderoso, unido a ese caleidoscopio de imágenes.

4. Este año, ¿los estudiantes del primer curso, tuvieron también la oportunidad de recibir la visita del autor de las Pinturas Murales, Jesús Mateo, al final del día, como ocurrió en la edición pasada?

Sí, al igual que el año pasado, por sorpresa, Jesús acudió. De hecho era todo un poco sorprendente para ellos, porque yo les indiqué que por favor no investigaran sobre cuál era el lugar que íbamos a visitar. No conocían las pinturas, no habían mirado nada en internet, ni el lugar. Solo les dije que íbamos a una iglesia. Que vamos ahí en el pavimento de un gran lienzo gigantesco sobre lo que iban a trabajar y no sabían nada más. Claro, ellos imaginarían la iglesia, un Cristo… Ellos mismos se hacían se hacían su composición del lugar. Pero cuando llegaron ahí, en aquel espacio tan distante, esa imagen fue muy impactante. Tenías que ver las caras de los chicos para comprobarlo. Y después de estar sometidos a este proceso de silencio exterior e interior, para intentar canalizar esas emociones, de pronto llegó Jesús Mateo y tuvo una charla con ellos, bastante interesante. Y al final ellos hicieron las preguntas que les inquietaban al propio autor.

5. ¿Qué podrías destacar como característica propia, que tuvo el grupo de este taller en relación al del año pasado?

Es una pregunta muy difícil, porque son personas muy heterogéneas, casi 50 personas.  Además pertenecen a tres grupos de clase distintos. Diría que el año pasado hubo más magia, pero en realidad no que fue sobre todo por los alumnos, sino por mi organización que fue distinta y permitió que ellos se liberaran más que este año. ¿Por qué? Porque el taller fue un mes después, en diciembre, no en noviembre y yo he pasado poco tiempo con ellos. Y diría que los alumnos de Bellas Artes cuando llegan, al menos a esta facultad, y entiendo que cualquier alumno que llega primero de carrera de cualquier carrera, viene con un caparazón protector debido a las experiencias que ha tenido a lo largo de su vida y su formación. En las que, enfrentarse a veces con la adquisición del conocimiento ha sido un poco traumática. O bien porque no les interesaban las materias y aun así obligatoriamente tenían que trabajar sobre ellas, o bien porque la manera la que se les ha proporcionado mucho estres, otra serie de razones que sería largo de explicar. Entonces tardan un tiempo o tardo un tiempo en liberarles poco a poco de ese caparazón. Y si ese caparazón todavía está, digamos esta armadura protectora, es mucho más complicado que en una situación como esa el alumno se sienta completamente seguro y se libere por completo. Y se eso no sucede, no se produce esa magia que sucedió el año anterior. Esto no quiere decir que el taller no sea interesante y los resultados buenos, pero faltó ese punto de esa cosa intangible que no se puede explicar bien, ese ambiente, esa atmósfera que se creó el año pasado y no sucedió este año. No por ellos, si más bien por los cambios y por la organización.

6. Según las noticias, esta ocasión fue filmada con un dron. ¿Cómo surgió la idea de hacer una filmación con un dron?

Por la misma razón que conocí a Jesús Mateo, los descubrimientos que he hecho de mi tesis doctoral están ocasionando algunas acciones: se va a publicar un libro, se va a organizar un congreso internacional sobre arquitectura gótica en Cuenca y también hace poco me propusieron hacer una película documental. Entonces la productora quería filmar algunas imágenes de mi labor como profesor y aprovechamos toda esta unión de circunstancias para sacarle partido. El problema es que cuando fuimos a filmar con el dron no fue posible tener imágenes de calidad porque faltaba luz. Entonces se hizo con otro tipo, una cámara con railes y con otro tipo de cámara se hizo también un timelaps y la filmación con dron se hizo al día siguiente, donde ya no estaban los alumnos, pero se va a combinar las dos acciones.
Es que la luz de este lugar es muy especial, es muy tenue y es la luz con que él trabajaba. Él trabajaba por la noche y tenía unos focos de luz muy débiles y claro, los colores surgían de esta propia luz, entonces no se quiso alterar esta luz.

7. ¿Mientras intentaban filmar con el dron, cómo fue comprendida la idea por parte de los estudiantes?

En general la reacción con las cámaras, porque ellos yo no sé si fueron conscientes de que se estaba haciendo la prueba con el dron, porque estaban muy concentrados, pero sí claro, las cámaras sí porque estaban filmándoles y acercándose a ellos. Todos preguntaban <<Profe ¿Esto porque? ¿Para qué se hace?>> Yo no los expliqué nada, dije bien ya lo entenderéis. Estaban muy curiosos por saber que sucedía ahí.

Ellos en realidad estaban muy impactados por todo que estaba sucediendo que no esperaban, desde encontrarse las pinturas hasta encontrarse con Jesús Mateo, ser filmados, que hayan salidos noticias en la radio o en periódicos locales, a parte de los universitarios. Todo eso no esperaban, pensaban ellos que iban a hacer una actividad de clase más convencional.

8. ¿Hay proyecciones de seguir con este proyecto en 2015?

Sí, sí. Hemos convenido con la vicerrectora que esta actividad tenga un carácter anual y que reciba los fondos pertinentes para que forme parte de la formación de los alumnos de  primer curso de la Facultad de Bellas Artes.

Informaciones Extras

Las obras hechas este año no serán expuestas como en el año pasado, pues los alumnos pidieron para que cada uno conservase su trabajo.

El taller es una manera de sembrar, en la universidad y concretamente en la Facultad de Bellas Artes y creo que en cualquier facultad de bellas artes al menos española, no hay una educación, no hay una asignatura que aborde estos temas tan importantes que se siquiera son psicológicos, se podría aplicar otro termino, pero es una cuestión psicológica emocional y al alumno no se lo ponen en situación de que esto es tan importante. Digamos que por rozamiento, por insistencia, aunque esta cuestión no se trate directamente y concretamente el alumno va aprendiendo de lo que va escuchando aquí y allá. Pero creo que es más útil y rápido, por lo menos plantar esa pequeñita semilla, para que efectivamente el resto de la carrera la mirada sea otra.

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