El Babylon Festival vuelve a triunfar

Música y alegría se respira en el Babylon Festival. Es uno de los acontecimientos más esperados del año en la capital conquense y el pasado 24 de junio, permitió que la plaza de toros se llenara de roqueros y roqueras con el fin de hacer temblar Cuenca. Por segundo año consecutivo, este festival atrae a cientos de personas ansiosas de ver a sus grupos favoritos y disfrutar de una tarde llena de energía. Desde el rock más duro de “Xofoko” hasta el estilo indie-folk de “Fizzy soup”, una mezcla de estilos con el rock en común. Y es que este cóctel fue lo que hizo que la segunda edición del Babylon Festival no dejara  indiferente a nadie.

El primer grupo en actuar fue “Xofoko”, que dio  el pistoletazo de salida con un ritmo rock a todo volumen. El sol quemaba  y estos fenómenos incendiaron el ruedo. Este grupo conquense está formado por 4 integrantes, y tras 20 años vuelven a su ciudad para volver a sentir el compás de la música. Reivindicación y lucha los caracterizan, dando voz a los que no la tienen y poniendo letra a la injusticia. Su vuelta al panorama musical conquense se inicia en este festival, donde por fin retoman las guitarras y ponen el grito en el aire para amenizar esta tarde de verano.

“Fizzy soup” tomó el relevo y dio continuidad al Babylon Festival. Este grupo conquense destaca por sus canciones en inglés y un rollo festivalero que da luz a la plaza de toros conquense. Su carta de presentación es poco menos que peculiar: “cocinan canciones, viajan en un coche escacharrado, son bajitos, desayunan café y cenan sopa”. Instrumentos de todo tipo y un derroche de energía constante es lo que pudimos ver en el escenario. Al borde del anochecer, “Fizzy soup” nos cocinó su plato estrella con un toque especial, que sin duda, no defraudó a ninguno se los asistentes.

Desde Navarra, el grupo “Vendetta” con un estilo de ska/punk rock puso a la plaza de toros de Cuenca a bailar y brincar con su particular sonido y ambiente, letras que mueven a los asistentes y los invitan a cantar más alto. Al grito de “aún nos queda una isla en este mar azul”, Cuenca seguía al pie del cañón sin parar de disfrutar.

Llegó el turno de “Sambas colgadas” marcando el ritmo con sus tambores. Una batucada autóctona donde participa gente de todas las edades y que nos acompañó para alegrar la noche en el Babylon Festival. Su escenario son las gradas, alterando toda normalidad. Coordinación y buen rollo se derrochan a través de su ritmo, donde la noche había llegado y las ganas seguían con más fuerza que nunca. “Sambas colgadas” nos recordaban que la fiesta no había acabado, sino que no había hecho más que empezar.

La raíz. Se siente la expectativa y la energía del público por esta banda alternativa que ha venido a mover a Cuenca. Entre letras con discursos políticos, movimientos culturales y mezclas instrumentales han entregado un espectáculo que el público agradece bailando y coreando cada una de sus canciones. La banda  agradeció a la organización del Babylon Festival por continuar con este tipo de eventos que apoyan la música y el movimiento alternativo. La plaza de toros ha vibró como nunca.

Qué mejor para cerrar la gran noche de la segunda edición del Babylon Festival que la fusión de géneros instrumentales que Eskorzo nos entrega. Una mezcla de reggae, ska y ritmos latinos aunados a una característica energía que esta banda contagia. Han puesto a bailar a todos en la plaza de toros despidiéndonos de una noche que nadie quiere terminar. Quedamos en espera de la tercera edición. Gracias Babylon, por seguir luchando y difundiendo la buena música.

Fotografía: Sergio Rubio, Cristóbal Piedrabuena

Texto: Vanesa Moreno Muñoz

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