El frío puede ser belleza. “Cool White” por Adrián Langreo

Puede ser molesta, traer de cabeza a esas personas acostumbradas a gastar poca suela y mucha rueda…y sin embargo, guarda una belleza que se muestra encriptada cuando se quiere expresar con palabras.

El efímero manto blanco con el que Cuenca ha sido decorada estos días nos ha dejado momentos verdaderamente irrepetibles. La ciudad del “Nido de águilas” como la describía el poeta conquense Federico Muelas ya es arte en sí. Sus laberínticas callejuelas y sus excepcionales vistas otorgan una sensación de fascinación a quien se deja envolver por ese encanto entre lo añejo y lo histórico que se respira en cada piedra de la ciudad…

Pero si a ésta, irremplazable ciudad patrimonio de la humanidad, le añadimos unas pinceladas de blanca nieve y lo unimos a la increíble habilidad del conquense Adrián Langreo para inmortalizar el efímero momento donde Cuenca se viste de blanco, obtenemos las fascinantes tomas que se pueden apreciar en “Cool White” acompañadas por el inconfundible sonido de Sigur Ros.

 

Nieve, tan fría como para obligarte a descansar junto a un café caliente, tan solitaria como para encerrarte en algún ambiente cálido donde disfrutar de la inmejorable compañía conquense entre charlas, risas y cervezas, donde cualquier excusa es buena para escapar a retratar ese momento entre capas de ropa…Tan solo nieve y Cuenca se necesitan para crear arte.

No nos queda más que dar las gracias a Adrián Langreo por inmortalizar esos pequeños momentos en los que Cuenca se vuelve, si es que eso puede ser posible, aún más bella.

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