Cara o cruz, ¿Balonmano?

Estudiantes de la UCLM narran su historia con el balonmano.

La universidad esa etapa donde se decide el futuro de la vida de cada uno, pero no por ello quiere decir que sea el camino que cada uno quiso emprender. Es el caso de nuestros dos protagonista donde muestran la controversia entre sus vidas que son tan paralelas como contradictorias.

Ellos son David Cortés Bodoque, estudiante de Ingeniería de la Tecnología de la Telecomunicación, y Mateo Pérez Saiz, estudiante de Relaciones Laborales, ambos en la Universidad de Castilla la Mancha en el Campus de Cuenca. Pues bien, los dos tienen en común su pasión que es el balonmano, pero han tenido sus vaivenes en su trayectoria deportiva. David se encuentra jugando por primera vez en el Ciudad Encantada de liga Asobal (máxima categoría en España), actualmente se encuentra lesionado de gravedad, lamentablemente , aunque gracias a su juventud al tener sólo 19 años tienes muchas esperanzas de poder volver a jugar combinando sus ganas y esfuerzos por luchar por lo que más le gusta hacer. El otro protagonista ya conoce lo que esta viviendo David, se trata de Mateo que estuvo en las filas del Ciudad Encantada hace un par de años aunque su experiencia no fue tan esperanzadora ya que tuvo el dilema de decidir entre jugar a balonmano o los estudios.

Mateo reconoció con voz triste que ”tuve que volver al segundo equipo del Ciudad Encantada al no poder compaginar el deporte con los estudios”, no es fácil saber que camino elegir y más si tenemos en cuenta su edad, con 18 o 19 años tener esa presión de saber si lo que vas a elegir es la mejor opción para ti es demasiado difícil ante tantas preguntas que te cuestionas ¿podré llegar lejos en este deporte? ¿es el momento de perder la oportunidad de poder formarme académicamente? ¿fracasaré o triunfaré? ¿según están las condiciones del balonmano en España merece la pena intentarlo? Demasiadas preguntas para saber que le puede deparar el futuro.

Para ellos este deporte minoritario es mucho más noble que otros como pueden ser el fútbol o el baloncesto, y indirectamente relacionan su deporte con sus carreras. Uno dice que le gusta saber como funcionan las cámaras y todo el montaje para cubrir un encuentro de balonmano al estudiar telecomunicaciones, y, por su parte Mateo dice que ¨tiene relación con la disciplina ya que en el derecho hay que invertir muchas horas al igual que en el balonmano para poder sacar provecho¨. Esta “relación” que hacen de los estudios no ha evitado que en alguna ocasión han tenido que sacrificar una cosa por otra, David cuando estudiaba el año pasado bachiller dice que “Me convocaron el año pasado con la selección de Castilla la Mancha y tuve que ir en fin de semana y el lunes tuve examen de filosofía y lo suspendí”, aunque estas anécdotas las recuerda con risas es un claro ejemplo de que hay ocasiones que por desgracia o por suerte debes suprimir de tu agenda momentos por hacer lo que realmente te guste sin tener en cuenta las consecuencias que puedan tener. David se encuentra en ese momento de no saber si el balonmano va ser un hobby o algo más, el mismo reconoce que ¨lo he pensado bastante, hasta ahora lo tenía como hobby no era mi prioridad, pero este año he empezado a plantear si tengo mi futuro en el deporte¨, por su parte Mateo ha vivido lo contrario ya que como reconoce “el año pasado sacrifique el balonmano para poder sacarme el bachiller”.

Los dos protagonistas cuentan que aunque no lleguen lejos o sí en este deporte les han aportado seguridad, disciplina y respeto por las personas, valores que son vitales en la vida para poder alcanzar cualquier objetivo que te propongas en la vida. Estos universitarios han vivido en sus propias pieles lo que cuesta el luchar por tu pasión y la dificultad que tiene compaginarlo con los estudios, su segunda pasión.

Deja un comentario